La campaña “The Autocomplete Truth” fue publicada a principios de 2013 por la organización UN Women con el objetivo de mostrar al mundo que los prejuicios y la  desigualdad de género siguen siendo una realidad hoy en día. La idea original fue desarrollada por la empresa Memac Ogilvy & Mather Dubai, y se basa en los resultados de búsqueda en Google realizados el 9 de Marzo de ese mismo año. Al escribir en el buscador frases como “las mujeres deberían…” o “las mujeres no pueden…” los resultados fueron alarmantemente preocupantes por lo que implicaban socialmente: la constatación de una sociedad increíblemente machista a la que podemos acceder con solo pulsar ENTER.

Ante tal evidencia, se decidió crear material gráfico compuesto por una serie de carteles cuya composición consistía en imágenes de las afirmaciones que aparecieron en el buscador con su función de autocompletado colocadas sobre fotografías de mujeres tapándoles la boca, como metáfora de una mordaza o de su anulación de libertades. Más tarde se produjo contenido audiovisual adicional para incrementar la visibilidad de la campaña en las redes y sobre todo en medios de comunicación con grandes audiencias como la televisión. El vídeo mostraba como a lo largo de la historia la mujer no ha cesado en su lucha por conseguir la igualdad ( el derecho al voto, su aparición en todos los campos de la vida social como la política, el mundo laboral, la economía, el deporte…) contrastando al final con el mensaje impactante y reaccionario de los resultados en google, que en pleno siglo 21 nos devolvía al inicio de esa lucha donde el rol social de la mujer era de sometimiento al hombre y sus derechos prácticamente inexistentes.

(Carteles de la campaña “The Autocomplete Truth”)

Inicialmente la campaña se difundió a través de prensa online y escrita pero rápidamente se trasladó a las redes sociales generando un debate online de proporciones sorprendentemente elevadas: la campaña provocó 1,2 billones de impresiones en todo el mundo y generó más de 224 millones de comentarios en Twitter bajo el hashtag #WomenShould, según ha publicado la propia agencia de publicidad. Éste era uno de los principales objetivos, ya que a raíz de ello se introdujo el tema en escuelas y medios de comunicación en todo el mundo. En definitiva, la desigualdad de género se convirtió de nuevo en tema de actualidad.

(Impacto de la campaña)

Pero ¿realmente son verdaderos los insights que la campaña nos propone? Si tomamos como ejemplo la base de la misma, el propio buscador de Google nos da la respuesta: “Un algoritmo genera las predicciones de búsqueda sin intervención humana. Se basa en factores objetivos, incluyendo la frecuencia con la que otros usuarios han buscado una palabra.” Tan simple como eso. Solo se encarga de mostrar aquellas palabras que han sido buscadas más veces, por lo que la deducción está servida.

En el tema que nos ocupa, y como desafortunadamente desenmascaró la campaña, mucha gente sigue pensando que las mujeres deberían ser privadas de sus libertades y derechos y dedicarse a aquello para lo que han venido al mundo, complacer al hombre, yendo incluso más allá abogando por que deberían ser tratadas prácticamente como esclavas. Afirmaciones muy similares a las que leíamos en la prensa en 2015 cuando el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, argumentaba que la mujer debe “dar calor al hogar, acogida y ternura” y que el varón “representa la autoridad” Así pues la campaña puso al descubierto la hipocresía social que aún existe por lo que a la igualdad de sexos se refiere.

“Las  mujeres necesitan… ser controladas.” era otro de los resultados obtenidos en el buscador. Pero ¿Por quién? , ¿Se considera aun al hombre como a un ser superior? Una vez más los datos demuestran que al parecer la respuesta es afirmativa. Desafortunadamente hay infinidad de ejemplos en los que el hombre, creyéndose legitimado por su cultura o religión, ejerce su control sobre el sexo femenino, y por desgracia, ni tan solo las niñas están a salvo de este pensamiento tan retrogrado y machista. Según afirma un estudio de UNICEF (2014) sobre los matrimonios infantiles en el mundo, más de 700 millones de mujeres, un número nada despreciable, se casaron antes de cumplir los 18 años, de las cuales 250 millones lo hicieron antes de los 15. Y podríamos afirmar con certeza que ninguna de esas niñas eligió esa opción por su propia voluntad, mientras que las posibilidades de que estas situaciones sean vividas por niños son, según las estadísticas, infinitamente menor. Mayoritariamente estas prácticas predominan en países asiáticos, lo que no implica que deban ser permitidas, a pesar de que muchas veces  la lejanía geográfica pueda provocar cierta apatía en nuestra cultura occidental. Pero basta con observar los datos detalladamente para descubrir  que un 6% de casos suceden en Europa, lo que traducido a número de personas equivale a 43,2 millones de mujeres, una cifra importante a tener en cuenta.

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(Gráficos sobre matrimonios infantiles en niños, en millones, y porcentajes de distribución global. Datos de UNICEF (2014). Ending Child Marriage: Progress and Prospects. )

De algún modo, por mucho que las sociedades más avanzadas presenten estereotipos  de mujer moderna y liberada, paradójicamente casos como estos se dan a diario. Porque como demostró “The Autocomplete truth”, y retomado los resultados de las búsquedas en google, existe aún la creencia arraigada en muchas sociedades de que “las mujeres deben estar en casa” “cuidar de los niños y del marido, limpiar, no trabajar en nada externo a la familia…”

Tal vez, desde la perspectiva de la sociedad europea recibimos mensajes constantes de que la situación de  igualdad de género ha mejorado notablemente y de que hoy las mujeres están presentes en todos los ámbitos sociales sin ningún tipo de discriminación, ejerciendo como presidentas, ministras, policías… en ámbitos hasta hace unas décadas inimaginables, y si bien es cierto que pueden votar y trabajar en muchos países, hay otra realidad con la que la mujer de nuestro tiempo aún convive. Según datos de un estudio realizado por la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea en 2014 sobre la violencia de género contra las mujeres en la UE, una de cada tres mujeres (33%) ha experimentado violencia física y/o sexual a partir de los 15 años, o en su defecto ha sufrido algún tipo de acoso sexual (55%). Ante la evidencia de estos niveles de violencia no podemos considerar que la discriminación de la mujer sea una realidad que se dé sólo más allá de nuestras fronteras.

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(Gráfico sobre la experimentación de violencia física por parte de parejas o exparejas a mujeres, en función del tiempo que hace de la agresión. Datos de European Union Agency for Fundamental Rights (2014), Estudio “Violence against women: an EU-wide survey.)

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(Gráfico sobre la experimentación de agresiones sexuales a mujeres por cualquier pareja a partir de los 15 años, en función de la satisfacción de los ingresos familiares. Datos de European Union Agency for Fundamental Rights (2014), Estudio “Violence against women: an EU-wide survey.) 

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(Tablas sobre los tipos de violencia física y sexual experimentada por mujeres en función del tipo de pareja, actual o pasada, y las veces que se ha experimentado cada tipo. Datos de European Union Agency for Fundamental Rights (2014), Estudio “Violence against women: an EU-wide survey.)

Desgraciadamente no es difícil encontrar ejemplos que vienen a ratificar la veracidad de la campaña “The autocomplete truth” en cualquier rincón del planeta. Así lo denuncia la sección española de Amnistía Internacional (AI) en un informe publicado el 16 de marzo de 2016 donde cita entre otros aspectos “la impunidad de la violencia doméstica” en Nigeria o como en Arabia Saudí las mujeres carecen de derecho a voto y “no se les permite circular libremente si no es en compañía de un familiar próximo varón, ni siquiera para recibir atención médica urgente”. Otro ejemplo de discriminación y violencia que saltaba a la luz pública meses antes del inicio de la campaña fue el de Malala Yousafzai ( Nobel de la Paz )  víctima de un atentado cuando dos milicianos talibanes se subieron al autobús escolar en el que se encontraba  y le dispararon. Se había convertido en su objetivo por luchar a favor de la educación para las niñas en el mundo, el derecho a la educación para aprender no sólo conocimientos sino “igualdad” y “a respetar la cultura y la religión de otros”.

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(Mapa de el derecho a la educación de las niñas en el mundo. WomanStats Org)

Las perspectivas de futuro son imprevisibles, pues la efectividad de iniciativas como la de “The autocomplete truth” es difícil de cuantificar, ya que pese a la inmediatez de las redes sociales y  al debate social a gran escala que estas plantean  no es posible garantizar un cambio de mentalidad inmediato. Sin duda, hay que continuar trabajando y otras campañas toman el relevo estos días como “no en deixem passar ni mitja” emitida en TV3 en Cataluña. Queremos, sin embargo, ser optimistas y pensar que en breve cuando escribamos “women should “en google los resultados que obtendremos serán de respeto e igualdad, porque nuestra sociedad habrá cambiado gracias a que estas campañas contribuyen a ello y a que las nuevas generaciones habremos interiorizado y puesto en práctica mensajes  como el de la filósofa francesa Simone Weil, “La igualdad es una necesidad vital del alma humana. La misma cantidad de respeto y de atención se debe a todo ser humano, porque el respeto no tiene grados”.

Andreu Heredero, Andrea Pérez y  Paloma Sofía Rodríguez.

Webgrafía:

UN WOMEN (2013, 21 de octubre). “UN Women ad series reveals widespread sexism”. Cosultado el 23 de noviembre de 2016, en  http://www.unwomen.org/en/news/stories/2013/10/women-should-ads

ElDiario.es (2015, 24 de diciembre). “El obispo de Córdoba dice que la fecundación in vitro “es un aquelarre químico de laboratorio”. Consultado el 6 de diciembre de 2016, en http://www.eldiario.es/andalucia/Obispo-Cordoba-reproduccion-aquelarre-laboratorio_0_466153448.html

UNICEF (2014). Estudio “Ending Child Marriage: Progress and Prospects”. Consultado el 2 de diciembre de 2016, en https://www.unicef.org/media/files/Child_Marriage_Report_7_17_LR..pdf

European Union Agency for Fundamental Rights (2014). Estudio “Violence against women: an EU-wide survey”. Consultado el 2 de diciembre de 2016 en, http://fra.europa.eu/sites/default/files/fra-2014-vaw-survey-main-results-apr14_en.pdf

Amnistía Internacional (2007, 7 de marzo). Estudio “Al menos 36 países mantienen en vigor leyes discriminatorias contra las mujeres”. Consultado el 7 de diciembre de 2016, en https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/noticias/noticia/articulo/actua-con-amnistia-internacional-contra-las-leyes-disciminatorias/

Wikitree (2014, 12 de noviembre). Discurso de Malala Yousafzai durante la ceremonia de aceptación del Premio Nobel de la Paz. Consultado el 7 de diciembre de 2016, en http://www.wikitree.es/story/5879

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